Incapacidad permanente absoluta por neuralgia del trigémino

Conseguir una incapacidad permanente absoluta por neuralgia del trigémino en España no es nada fácil. Quienes sufren este tipo de enfermedades saben perfectamente lo duro que resulta explicar un dolor que no siempre se ve desde fuera, pero que puede llegar a destruir completamente la vida de una persona.

Muchas veces el problema no es solo la enfermedad. El verdadero desgaste aparece cuando, además del sufrimiento diario, llega una resolución del INSS diciendo que todavía puedes trabajar.

Eso fue precisamente lo que ocurrió en esta importante sentencia dictada por un Juzgado de lo Social de Madrid, donde finalmente se reconoció una incapacidad permanente absoluta a una trabajadora que padecía neuralgia del trigémino refractaria, dolor crónico incapacitante y una grave afectación psicológica derivada de años de sufrimiento.

Y lo más importante de este caso es que refleja exactamente lo que viven miles de personas en España: pacientes agotados física y emocionalmente que, pese a tener informes médicos demoledores, siguen encontrándose con negativas administrativas del INSS.

El Juzgado de lo Social de Madrid terminó dando la razón a la trabajadora

La sentencia fue dictada por la Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de Madrid, Plaza nº 3, el 3 de marzo de 2026.

Y probablemente lo más importante de esta resolución es que el Juzgado sí fue capaz de entender la realidad que estaba viviendo la trabajadora detrás de todos los informes médicos y del expediente administrativo.

Porque muchas veces, cuando una persona convive durante años con dolor crónico, tratamientos constantes, ansiedad y agotamiento emocional, siente que nadie termina de comprender realmente lo que está sufriendo. Especialmente cuando recibe una resolución del INSS diciendo que todavía puede trabajar “con normalidad”.

Sin embargo, en este caso el Juzgado analizó el problema desde una perspectiva mucho más humana y realista.

La magistrada estudió no solo el diagnóstico médico, sino también cómo afectaba el dolor a la vida diaria de la demandante, a su estabilidad emocional y a su capacidad para mantener cualquier trabajo de forma continuada.

Y llegó a una conclusión muy clara: no basta con decir teóricamente que una persona podría realizar alguna tarea puntual o un trabajo “liviano”. La realidad es que para trabajar hace falta poder mantener una jornada, concentrarse, soportar responsabilidades y tener una estabilidad física y psicológica mínima.

Precisamente por eso esta sentencia resulta tan importante para muchas personas que sufren enfermedades invisibles o dolor crónico incapacitante y sienten que el INSS no refleja realmente su situación.Principio del formularioFinal del formulario

Una sentencia muy importante contra el criterio del INSS

La resolución analiza el caso de una trabajadora del sector comercio que comenzó a sufrir una neuralgia del trigémino izquierda especialmente agresiva, agravada tras una cirugía de ATM.

El propio expediente administrativo ya recogía:

  • dolor facial continuo,
  • crisis extremadamente intensas,
  • afectación neurológica,
  • y seguimiento por diferentes especialistas médicos.

Sin embargo, el INSS consideró inicialmente que las lesiones no eran suficientes para reconocer una incapacidad permanente.

Y esta situación es mucho más frecuente de lo que la gente imagina.

En nuestro despacho vemos constantemente personas que viven con dolores insoportables, tratamientos agresivos, ansiedad, depresión o agotamiento extremo y que aun así reciben resoluciones donde prácticamente se les dice que todavía están “capacitados para trabajar”.

¿Qué es realmente la neuralgia del trigémino?

Quien no ha convivido con esta enfermedad difícilmente puede entender su impacto real.

La neuralgia del trigémino está considerada una de las patologías más dolorosas que existen. Muchos pacientes describen las crisis como auténticas descargas eléctricas en la cara.

No hablamos de un simple dolor de cabeza o una molestia puntual.

Hablamos de personas que muchas veces:

  • no pueden comer con normalidad,
  • tienen miedo incluso a hablar,
  • sufren dolor constante durante todo el día,
  • evitan relacionarse socialmente,
  • dejan de dormir bien,
  • y terminan completamente agotadas psicológicamente.

En esta sentencia, los informes médicos describían episodios de dolor extremadamente intensos, constantes y repetidos más de 20 veces al día.

La trabajadora sufría empeoramientos incluso al comer o cepillarse los dientes.

Es decir, acciones completamente normales para cualquier persona se habían convertido en auténticos momentos de sufrimiento.

Incapacidad permanente absoluta por neuralgia del trigémino y depresión grave

Uno de los aspectos más importantes de esta sentencia es que el Juzgado entendió algo fundamental:

El dolor crónico no afecta únicamente al cuerpo. También termina destrozando la salud mental.

La demandante había desarrollado un trastorno depresivo mayor persistente diagnosticado por Psiquiatría.

Y los informes médicos reflejaban una situación muy dura:

  • ansiedad constante,
  • aislamiento social,
  • abandono del autocuidado,
  • apatía,
  • desesperanza,
  • enlentecimiento psicomotor,
  • pensamientos negativos recurrentes,
  • y una afectación global de su funcionalidad diaria.

Esto es algo que vemos continuamente en casos de dolor crónico.

Llega un momento en que la persona ya no solo lucha contra la enfermedad. También lucha contra el agotamiento emocional de convivir todos los días con dolor, limitaciones y miedo al futuro.

Y precisamente por eso esta sentencia es tan importante.

Porque el Juzgado recordó que las patologías deben valorarse de forma conjunta, teniendo en cuenta el impacto real sobre la vida y la capacidad laboral de la persona.

incapacidad permanente absoluta por neuralgia del trigémino

La trabajadora fue declarada “No Apta”

Otro dato especialmente relevante es que el propio servicio de prevención declaró a la trabajadora:

“No apta” para su puesto de trabajo.

Y posteriormente terminó siendo despedida por ineptitud sobrevenida.

Esto genera una situación muy injusta que vemos muchas veces:

  • la empresa considera que el trabajador no puede continuar,
  • los médicos acreditan limitaciones severas,
  • la persona apenas puede mantener una vida normal,
  • pero el INSS sigue sosteniendo que sí puede trabajar.

Por suerte, en este caso el Juzgado sí analizó la realidad completa de la situación.

El Juzgado desmonta el argumento del INSS

La sentencia es especialmente contundente cuando analiza el criterio del INSS.

La magistrada rechaza expresamente la idea de que la trabajadora pudiera mantener una actividad laboral compatible con sus limitaciones.

Y recuerda algo muy importante que muchas veces se olvida:

Trabajar no significa simplemente poder hacer algo puntual durante unos minutos.

Trabajar implica:

  • levantarse cada día,
  • mantener concentración,
  • soportar una jornada laboral,
  • tener estabilidad emocional,
  • relacionarse con otras personas,
  • cumplir responsabilidades,
  • y mantener un rendimiento mínimo de forma continuada.

Y cuando una persona vive atrapada en un dolor constante, todo eso deja de ser realista.

Precisamente por eso el Juzgado concluye que el dolor crónico y las secuelas psicológicas impedían cualquier actividad laboral “por liviana que fuera”.

El fallo: reconocimiento de incapacidad permanente absoluta

Finalmente, el Juzgado estimó íntegramente la demanda y reconoció una:

Incapacidad Permanente Absoluta

Con derecho al cobro del 100% de la base reguladora.

La sentencia concluye que la trabajadora carecía de capacidad funcional suficiente para mantener cualquier empleo con normalidad, continuidad y eficacia.

Y esa reflexión es muy importante.

Porque muchas veces las personas afectadas terminan sintiéndose incomprendidas, como si tuvieran que justificar constantemente un sufrimiento que condiciona toda su vida.

¿Se puede conseguir una incapacidad permanente por dolor crónico?

Sí. Y esta sentencia demuestra que sí es posible.

Aunque el INSS deniegue muchos casos inicialmente, los tribunales están reconociendo incapacidades permanentes cuando existen:

  • informes médicos sólidos,
  • tratamientos agotados,
  • dolor persistente,
  • limitaciones funcionales severas,
  • afectación psicológica importante,
  • y ausencia de mejoría real.

Especialmente en enfermedades como:

  • neuralgia del trigémino,
  • fibromialgia,
  • síndrome de fatiga crónica,
  • migrañas crónicas,
  • dolor neuropático,
  • enfermedades autoinmunes,
  • ansiedad severa,
  • depresión resistente.

La importancia de elegir un despacho especializado en incapacidad permanente

En procedimientos como este, la diferencia muchas veces no está únicamente en la enfermedad, sino en cómo se prepara y defiende el caso.

Porque no basta con tener informes médicos.

Hay que demostrar jurídicamente cómo afecta la enfermedad a la capacidad laboral real de la persona.

En Acomisión Abogados llevamos años dedicados exclusivamente a procedimientos de incapacidad permanente y reclamaciones contra el INSS en toda España.

Y sinceramente, conocemos perfectamente el desgaste que sufren muchas personas antes de llegar a nosotros.

Clientes que llevan años de bajas médicas.

Clientes que sienten que nadie les cree.

Clientes agotados física y emocionalmente.

Clientes que tienen miedo porque ya no pueden trabajar como antes pero tampoco saben cómo afrontar económicamente el futuro.

Por eso nuestro trabajo no consiste únicamente en presentar demandas.

También consiste en escuchar, orientar y acompañar a personas que muchas veces llegan completamente desbordadas por la situación.

Trabajamos diariamente con casos complejos relacionados con:

  • dolor crónico,
  • neuralgia del trigémino,
  • fibromialgia,
  • enfermedades neurológicas,
  • psiquiatría,
  • lesiones graves,
  • y patologías incapacitantes invisibles.

Sabemos cómo trabaja el INSS, qué pruebas suelen marcar la diferencia y cómo plantear correctamente este tipo de procedimientos ante los tribunales.

Solo cobramos si ganamos

Una de las cosas que más valoran nuestros clientes es nuestra forma de trabajar.

En Acomisión Abogados trabajamos a éxito.

Eso significa que nuestros honorarios dependen principalmente de conseguir resultados favorables para el cliente.

Y creemos que debe ser así.

Porque una persona que lleva meses o años luchando contra el dolor, las bajas médicas y la incertidumbre económica no debería asumir grandes costes por adelantado sin saber qué ocurrirá con su caso.

Por eso apostamos por una relación cercana, clara y honesta desde el primer momento.

Analizamos la viabilidad real del procedimiento, explicamos las posibilidades jurídicas con sinceridad y acompañamos al cliente durante todo el proceso.

Porque detrás de cada expediente no hay un número.

Hay una persona intentando recuperar tranquilidad y dignidad en uno de los momentos más difíciles de su vida.

CONCLUSIÓN

Esta sentencia demuestra que sí es posible conseguir una incapacidad permanente absoluta por neuralgia del trigémino cuando existe una afectación funcional real y correctamente acreditada.

El dolor crónico incapacitante puede destruir completamente la vida laboral, social y emocional de una persona, aunque muchas veces no sea visible desde fuera.

Y cuando el INSS no reconoce esa realidad, los tribunales pueden corregir esa injusticia.

Si te han denegado una incapacidad permanente o crees que tu enfermedad te impide trabajar con normalidad, en Acomisión Abogados podemos estudiar tu caso y ayudarte a reclamar tus derechos frente al INSS.

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Roberto Hernández

Roberto Hernández

Director de AcomisiónAbogados

Este artículo ha sido redactado por el director de nuestra firma Roberto Hernández.