Seguramente, si estás leyendo esto, es porque acabas de abrir esa carta de la Seguridad Social que tanto te costó esperar. Y la palabra «Denegada» parece que brilla más que el resto del texto. Lo primero que quiero decirte es que no estás solo: ocho de cada diez personas que solicitan una incapacidad permanente reciben un «no» por respuesta.
Pero lo que de verdad me molesta —y lo digo después de ver miles de casos en el despacho— es que la mayoría de esas personas sí que tienen derecho a la pensión, pero han perdido la batalla antes de empezar por culpa de un detalle que nadie les explicó. Hay un responsable silencioso detrás de ese rechazo, y no siempre es la falta de empatía del tribunal médico. El verdadero culpable es el informe médico incompleto o mal enfocado.
-
Tabla De Contenidos
El laberinto de la denegación: ¿Por qué el sistema parece estar en tu contra?
Cuando recibes la resolución negativa, la primera sensación es de injusticia. Sin embargo, para entender al «culpable», hay que entender cómo funciona el EVI (Equipo de Valoración de Incapacidades). No son jueces, son médicos de la administración que siguen un baremo rígido.
El sistema está saturado. En este 2026, el volumen de solicitudes por patologías de salud mental y dolencias crónicas se ha disparado, provocando que el INSS aplique un filtro mucho más estrecho. Si tu expediente no es «perfecto», el sistema te expulsa automáticamente. Muchos clientes nos dicen: «Pero si mi médico de cabecera me dice que no puedo trabajar». Y tienen razón, pero el médico de la sanidad pública tiene pocos minutos por paciente y sus informes están diseñados para el seguimiento clínico, no para una defensa jurídica.
Como demuestra esta sentencia de incapacidad permanente para electricista, muchas denegaciones del INSS se corrigen posteriormente en los juzgados cuando se analizan correctamente las limitaciones funcionales reales.
A un informe común le suele faltar:
- Funcionalidad: No basta el diagnóstico; hace falta la limitación funcional exacta.
- Carga de prueba: Faltan pruebas objetivas que respalden el dolor subjetivo.
- Impacto laboral: El informe debe estar conectado directamente con tu puesto de trabajo.
-
El Baremo de la Seguridad Social y la «Capacidad Residual»
Para que el buscador te considere la autoridad máxima, debemos explicar qué pasa dentro de la cabeza del juez. El «culpable» suele ignorar que la incapacidad no se mide por la enfermedad, sino por la capacidad funcional restante.
Muchos trabajadores cometen el error de pensar que un diagnóstico grave equivale a una pensión automática. Sin embargo, la jurisprudencia es clara: lo que se valora es si el trabajador conserva una «capacidad residual» suficiente para realizar las tareas fundamentales de su oficio con dignidad, rendimiento y eficacia. Si tu informe médico no detalla que tu fatiga te impide mantener la atención de forma continuada, el INSS entenderá que aún tienes capacidad para trabajar. En Acomisión Abogados, nos especializamos en traducir tu dolor clínico en limitaciones funcionales que el juez no pueda ignorar.
-
Guía de Grados: ¿Qué pensión te corresponde realmente?
Un error recurrente es no saber qué grado solicitar. El «culpable» a veces es una mala estrategia inicial:
-
Incapacidad Permanente Parcial:
Ocasiona una disminución no inferior al 33% en tu rendimiento profesional, pero puedes seguir trabajando.
-
Incapacidad Permanente Total:
Te impide realizar las tareas fundamentales de tu profesión habitual, pero puedes dedicarte a otra cosa. Es el grado que más luchamos para profesionales de esfuerzo físico.
-
Incapacidad Permanente Absoluta:
Inhabilita para toda profesión u oficio. Aquí sumamos todas tus patologías para demostrar que el conjunto es invalidante.
-
Gran Invalidez: Cuando necesitas la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida.
-
Las fases del combate: De la vía administrativa al juzgado
Para ganar, hay que conocer el terreno. El proceso se divide en etapas, y el «culpable» suele esconderse en las primeras para que te rindas antes de llegar al final.
Fase 1: La Solicitud Inicial
Ir «a ver qué pasa» es el primer error. Desde Acomisión Abogados, siempre recomendamos que esta fase ya vaya supervisada por un experto para evitar contradicciones futuras que luego son imposibles de arreglar en un juicio.
Fase 2: La Reclamación Previa (El plazo crítico de los 30 días)
Si te han denegado la incapacidad, tienes solo 30 días hábiles para reaccionar. Es un recurso administrativo donde le decimos al INSS que se ha equivocado. Aunque el INSS rara vez rectifica aquí, es la «llave» obligatoria que abre la puerta del juzgado.
Antes de presentar Reclamación Previa debes consultar 10 consejos para presentar Reclamación Previa al INSS con éxito.
Fase 3: La Vía Judicial: Donde las estadísticas cambian
Frente a un juez, el INSS es solo una parte más. Aquí es donde el Perito Médico que nosotros aportamos se convierte en el protagonista, rebatiendo los argumentos de la administración con ciencia y pruebas.
-
El Perito Médico como Pilar de la Victoria
En un juicio por incapacidad, el abogado es el estratega, pero el perito médico es el testigo estrella. Acudir al juicio solo con los informes de la sanidad pública es ir desarmado. El perito privado de Acomisión Abogados tiene una misión: ratificar en sala que tus lesiones son permanentes e irreversibles. Su capacidad para rebatir en directo al médico del INSS es lo que suele inclinar la balanza hacia el éxito.
-
Análisis por patologías: Las grandes olvidadas
El «culpable» del informe incompleto es especialmente dañino en ciertas áreas:
- Salud Mental: Al no haber una «radiografía» del sufrimiento, el INSS minimiza depresiones o trastornos bipolares.
- Patologías de Columna: Se despachan como «desgastes de la edad», ignorando la limitación motora real.
- Enfermedades Invisibles: La Fibromialgia o la Fatiga Crónica requieren una pericial médica de altísimo nivel para ser reconocidas.
-
Un caso real: El éxito frente al «No»
Recordamos el caso de uno de nuestros clientes, un repartidor con fibromialgia severa. El INSS le denegó la pensión alegando que «podía trabajar». Al llegar a nuestro despacho, detectamos que sus informes no mencionaban la falta de fuerza real ni el efecto de su medicación. Contratamos a un perito especializado, demostramos que no era apto para conducir con seguridad y el juez acabó concediéndole la Incapacidad Permanente Total.
-
Por qué el modelo «A Comisión» es tu mejor aliado
Sabemos que si no puedes trabajar, no tienes ingresos. Por eso, desde 1981, en Acomisión Abogados decidimos que el dinero no podía ser una barrera para la justicia.
- Inversión cero: Nosotros asumimos el riesgo del trabajo.
- Motivación compartida: Solo cobramos si tú ganas.
- Honestidad: Si tu caso no es viable, te lo diremos con total transparencia.
-
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Puedo trabajar mientras reclamo la incapacidad permanente?
La respuesta técnica es: depende. Si estás reclamando una Incapacidad Permanente Total, puedes trabajar en una profesión distinta a la habitual. Sin embargo, si reclamas una Absoluta, trabajar podría contradecir tu argumento de que no puedes realizar ningún oficio. Nuestra recomendación es que siempre nos consultes antes de firmar un contrato laboral durante el proceso judicial.
¿Qué pasa si el INSS me da el alta médica pero yo sigo mal?
Es una situación muy común. Si tras una baja larga el INSS te da el alta de oficio, tienes un plazo muy breve para manifestar tu disconformidad. No te incorpores si no puedes, pero actúa rápido legalmente; de lo contrario, se considerará que estás plenamente recuperado.
¿Cuánto tarda el proceso desde que demando hasta que hay sentencia?
En 2026, los juzgados de lo social suelen tener tiempos de espera de entre 12 y 18 meses. Es una carrera de fondo, pero si ganamos, cobrarás todos los atrasos con carácter retroactivo desde la fecha de la primera denegación.
¿Puedo aportar informes de la sanidad privada en el juicio?
Rotundamente sí. De hecho, son vitales. El informe de un especialista privado suele ser mucho más detallado sobre tus limitaciones funcionales que el de la sanidad pública, enfocado solo al tratamiento.
Si me deniegan la incapacidad hoy, ¿puedo volver a pedirla más adelante?
Sí, pero si no reclamas la denegación actual, tendrás que esperar generalmente entre 6 y 12 meses para volver a solicitarla por «agravamiento», a menos que surjan patologías nuevas.
¿Qué coste tiene iniciar el proceso con Acomisión Abogados?
Ninguno de entrada. Realizamos el estudio de viabilidad sin coste. Trabajamos a cuota litis: tú solo nos pagas un porcentaje si conseguimos el éxito. Si no ganamos, no nos debes honorarios profesionales.
¿El tribunal médico puede quitarme una incapacidad ya concedida?
Sí, el INSS puede revisar las incapacidades por «mejoría» hasta que alcances la edad de jubilación. Si te notifican una revisión, es fundamental contar con informes médicos actualizados que demuestren que tus lesiones persisten.
Sufro de Fibromialgia ¿existen muchas denegaciones de incapacidad permanente por esta enfermedad?
Es una de las patologias donde las denegaciones de incapacidad permanente es muy común. Si es tu caso, te interesa conocer: Incapacidad Permanente por Fibromialgia.
-
Glosario Técnico: Lo que necesitas saber
- EVI: Equipo de Valoración de Incapacidades (el «Tribunal Médico»).
- Base Reguladora: La cifra sobre la que se calcula el importe de tu pensión.
- Profesiograma: Documento que detalla las tareas reales de tu puesto de trabajo.
- Retroactividad: El derecho a cobrar las mensualidades pasadas desde que se solicitó la pensión.
Conclusión: Tu salud es lo primero, de la legalidad nos encargamos nosotros.
La denegación no es el fin, es solo el aviso de que necesitas una estrategia mejor. No permitas que un informe incompleto defina tu futuro. En Acomisión Abogados llevamos más de 40 años convirtiendo «noes» en pensiones que cambian vidas.
¿Hablamos? La primera consulta es gratuita y evaluaremos la viabilidad de tu caso sin compromiso.
Conoce AcomisionAbogados
Solo cobramos si ganamos. Expertos en Despidos e Incapacidad desde 1981.

Roberto Hernández
Director de AcomisiónAbogados
Este artículo ha sido redactado por el director de nuestra firma Roberto Hernández.