Incapacidad Permanente Total Juzgado de lo Social de Madrid Sentencia estimatoria 2026

Sentencia de Incapacidad Permanente Total por condromalacia rotuliana para una trabajadora del Metro de Madrid

Condromalacia rotuliana Metro de Madrid: sentencia de incapacidad permanente total

Llevas dos años con la rodilla izquierda hinchada, usando bastón para no cargar el peso en el lado malo, y el traumatólogo ya te ha dicho que no hay mucho más que operar. Sigues yendo a trabajar, o lo intentas, hasta que un día el propio servicio médico de tu empresa te dice que no. Y cuando por fin pides la incapacidad, el INSS te contesta con una frase que se repite en miles de expedientes: que tus lesiones no son "susceptibles de determinación objetiva". Si esto te suena, este caso es prácticamente calcado al tuyo.

Acabamos de conseguir la incapacidad permanente total para un caso de condromalacia rotuliana Metro de Madrid: una agente de maniobras a la que el Instituto Nacional de la Seguridad Social le había cerrado la puerta meses antes. Te contamos qué decía su cuadro médico, qué argumentó el INSS para denegarla, y qué convenció al juzgado para darle la razón.

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El caso: una agente de maniobras que ya no podía subirse al tren

La trabajadora llevaba años como agente de maniobras ferroviarias en Metro de Madrid, un puesto clasificado bajo el CNO 8312 que exige estar de pie, caminar por andenes y vías, y moverse con rapidez entre trenes en marcha. Nada de eso es compatible con una rodilla que, según recogió el propio informe médico del INSS, obligaba a la paciente a deambular con bastón, presentaba marcha claudicante, imposibilidad de apoyo monopodal y de ponerse en cuclillas, y una flexión completa pero dolorosa con déficit en los últimos grados de extensión.

El diagnóstico de fondo era una condropatía grado IV en la rodilla izquierda, secuela de una luxación traumática de rótula. Es el grado más avanzado de desgaste del cartílago: el hueso queda prácticamente expuesto. La paciente había pasado por rehabilitación, infiltraciones y ácido hialurónico, con mejoría solo parcial y temporal. El informe de traumatología más reciente, de junio de 2026, era claro: mala respuesta al tratamiento y recomendación de mantener las restricciones de actividad de forma indefinida.

El propio servicio de salud laboral de Metro la declaró "no apta para el puesto de referencia" en julio de 2025. La empresa la reubicó de forma temporal en un puesto administrativo, y en enero de 2026 emitió un informe con limitaciones muy concretas: no cargar pesos, evitar la bipedestación prolongada y no realizar movimientos repetitivos de flexo-extensión de rodilla. El rebaje se consolidó como definitivo en febrero de 2026, sin que eso significara, para el INSS, que la incapacidad estuviera justificada.

No es un caso aislado. Hace unos días conseguimos también la incapacidad permanente total para una cajera reponedora con fibromialgia, tras una doble denegación —del INSS y del propio juzgado— que solo se revirtió en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, con una pensión también del 55% de la base reguladora.

Condromalacia rotuliana Metro de Madrid: los datos de la sentencia

Esta es, punto por punto, la sentencia de incapacidad permanente por condromalacia rotuliana que consiguió el reconocimiento:

Sentencia estimatoria
ÓrganoJuzgado de lo Social nº 36 de Madrid
SentenciaNº 327/2026, de 2 de septiembre de 2026
ProcedimientoSeguridad Social 1260/2025
DemandadoINSS y TGSS
Grado reconocidoIncapacidad Permanente Total
Pensión55% de la base reguladora (2.665,63 €)
Efectos económicosDesde el 31 de agosto de 2025
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Qué es la condromalacia rotuliana y por qué deja fuera de juego a un trabajador

La condromalacia rotuliana es el deterioro progresivo del cartílago que recubre la rótula o los cóndilos femorales, el tejido que amortigua el roce entre huesos al andar, agacharse o subir escaleras. Se mide en cuatro grados: en el I el cartílago está simplemente reblandecido; en el IV, el que sufría esta trabajadora, el desgaste llega hasta el hueso, que queda expuesto y sin protección. A partir de ahí, cada flexión de rodilla se convierte en un roce hueso contra hueso.

Clínicamente se traduce en dolor femoropatelar, inestabilidad, chasquidos, derrame articular y, en los casos más avanzados, imposibilidad de mantener apoyo monopodal o de agacharse. En profesiones de escritorio, una condropatía moderada puede convivir con el puesto de trabajo. En profesiones que exigen bipedestación prolongada, caminar largas distancias o cargar peso —como ocurre con una agente de maniobras ferroviarias, pero también con reponedores, camareros, personal de limpieza industrial o conductores—, ese mismo desgaste puede resultar incompatible con el oficio.

Qué grado de incapacidad cabe esperar con condromalacia rotuliana

No existe una respuesta única. El grado depende de la profesión habitual, del estadio del cartílago y de si quedan tareas del oficio que el trabajador todavía puede desempeñar. Estos son los tres escenarios que solemos encontrarnos:

Rendimiento -33%

Incapacidad Permanente Parcial

El trabajador conserva la aptitud para las tareas fundamentales de su profesión, pero con un rendimiento reducido. Se reconoce cuando las secuelas no impiden el grueso del oficio, solo lo dificultan.

Caso más frecuente

Incapacidad Permanente Total

Es el grado que se reconoce cuando la condropatía impide las tareas fundamentales de la profesión habitual, aunque el trabajador pueda desempeñar otra distinta más sedentaria. Es lo que se obtuvo en este caso.

Cuadros severos

Incapacidad Permanente Absoluta

Se reserva para cuando la limitación impide cualquier profesión, no solo la habitual. Requiere, además de la condropatía, patologías asociadas que agraven de forma global la capacidad funcional.

Como puede verse en el régimen completo de la incapacidad permanente, la ley no valora el diagnóstico en abstracto, sino su efecto real sobre el puesto de trabajo. Por eso dos personas con la misma condropatía grado IV pueden recibir grados distintos según su oficio.

¿Te han denegado ya la incapacidad por una lesión de rodilla?

Antes de recurrir, conviene revisar el informe del INSS con calma. Te damos una primera valoración sin coste y sin compromiso; si el caso tiene recorrido, solo cobramos si ganamos.

Requisitos para pedir la incapacidad permanente por condromalacia rotuliana

Al margen del diagnóstico, el INSS y los juzgados exigen tres cosas para reconocer cualquier grado de incapacidad permanente, recogidas en el artículo 193 y siguientes del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social:

  • Que las lesiones sean objetivables: no basta con decir que duele. Hacen falta pruebas de imagen (resonancia, radiografía), informes de traumatología y de rehabilitación que describan la limitación funcional con datos concretos.
  • Que sean previsiblemente definitivas: es decir, que el tratamiento ya se haya agotado o que la mejora esperable sea mínima. En este caso pesó mucho que la condropatía no hubiera respondido ni a la rehabilitación ni al ácido hialurónico.
  • Que sean graves para la profesión habitual: aquí es donde entra el llamado profesiograma, la comparación entre lo que exige el puesto y lo que el cuerpo del trabajador puede dar.

En la sentencia, el juzgado utilizó justamente ese cruce de datos. La profesión de agente de maniobras exigía un requerimiento de 3 sobre 4 en bipedestación dinámica y de 2 sobre 4 en carga biomecánica de rodilla. El cuadro médico, por su parte, marcaba justo esas dos casillas en rojo:

Bipedestación dinámica
3/4
Carga biomecánica rodilla
2/4
Marcha / desplazamiento
Alto

Además de la prueba médica, conviene tener cotizados al menos 1.800 días en los últimos diez años cuando la incapacidad deriva de enfermedad común, y no haber alcanzado la edad de jubilación sin causa que lo justifique. Son requisitos administrativos que se revisan aparte del cuadro clínico, pero que conviene comprobar antes de iniciar el expediente.

El camino hasta la sentencia: de la baja al juzgado

Este es el recorrido habitual en un caso de condromalacia rotuliana, y es el mismo que siguió esta trabajadora hasta obtener la incapacidad permanente:

1 Baja médica 545 días de IT 2 Expediente INSS Tribunal médico 3 Denegación y reclamación previa 4 Demanda judicial Juicio oral 5 Sentencia estimatoria

Entre la baja médica y la sentencia pasaron algo menos de dos años. El expediente de incapacidad se inició de oficio al agotarse los 545 días de incapacidad temporal, en marzo de 2025. El INSS resolvió en contra en julio de ese mismo año. Se interpuso reclamación previa, y ante la nueva negativa, se presentó demanda en noviembre de 2025. El juicio se celebró en julio de 2026, y la sentencia llegó en septiembre.

Por qué el INSS deniega a la primera y qué informes cambian el fallo

El argumento del INSS para denegar fue, casi literalmente, el que aparece en la mayoría de resoluciones negativas: que las lesiones no eran "susceptibles de determinación objetiva o previsiblemente definitivas". Es una fórmula estándar que no siempre refleja el expediente real, y que en este caso chocaba de frente con los propios informes que el equipo de valoración de incapacidades había recabado.

Errores que suelen hundir un expediente de rodilla

  • Presentar solo el informe de síntesis del INSS, sin aportar los informes de traumatología y rehabilitación más recientes.
  • No incluir el informe del servicio de prevención o salud laboral de la empresa, que suele ser el documento más detallado sobre las limitaciones reales del puesto.
  • No conectar el profesiograma de la profesión habitual con las restricciones médicas concretas.
  • Confundir el rebaje o cambio de puesto con un obstáculo para pedir la incapacidad, cuando la jurisprudencia dice justo lo contrario.

En esta sentencia, el juzgado valoró de forma expresa el informe del servicio de prevención de riesgos de la empresa, que llevaba más de medio año siguiendo la evolución clínica de la trabajadora, y lo puso en relación con los informes de traumatología más recientes. El resultado fue coherente en todos los frentes: la propia empresa la había declarado no apta, los traumatólogos certificaban mala respuesta al tratamiento, y el cuadro médico del propio INSS ya recogía limitaciones objetivas de apoyo y marcha. Bastaba con ponerlo todo junto y compararlo con lo que exige subirse a un tren en marcha.

El fallo también aclaró un punto que genera muchas dudas: el rebaje de puesto o el paso a una actividad más liviana no impide reconocer la incapacidad para la profesión principal. Si el trabajador conserva una aptitud residual para tareas distintas, eso no descarta la incapacidad permanente total; es, precisamente, lo que la define frente a la absoluta.

Puedes ver un planteamiento parecido en otro caso reciente del despacho, la incapacidad permanente total conseguida para una trabajadora de la limpieza con rizartrosis y tenosinovitis, incapacitada para el esfuerzo físico y la destreza manual de su puesto, donde el cruce entre el informe médico y las exigencias del puesto fue igual de determinante.

Preguntas frecuentes sobre incapacidad permanente por condromalacia rotuliana

¿Condromalacia rotuliana y condropatía de rodilla son la misma lesión?

Se usan como sinónimos en la mayoría de informes médicos: ambas describen el deterioro del cartílago articular de la rodilla, clasificado en cuatro grados. Lo que importa para la incapacidad no es el nombre exacto, sino el grado de afectación y su efecto en la profesión habitual.

¿Puedo pedir la incapacidad si todavía no me han operado?

Sí, siempre que los informes acrediten que el tratamiento conservador se ha agotado o que la cirugía no está indicada o no mejoraría el pronóstico de forma relevante. En este caso, la paciente no había sido operada; pesó más la mala respuesta a infiltraciones y ácido hialurónico.

¿Qué diferencia hay entre incapacidad permanente total y parcial por rodilla?

La parcial se reconoce cuando el trabajador conserva la aptitud para las tareas fundamentales de su oficio, pero con un rendimiento reducido de al menos el 33%. La total exige que esas tareas fundamentales resulten imposibles, aunque quede aptitud para otra profesión distinta.

¿Cambiar de puesto de trabajo perjudica mi solicitud de incapacidad?

No necesariamente. Como recoge esta misma sentencia, el rebaje a un puesto más ligero no obstaculiza la declaración de incapacidad para la profesión principal, siempre que se acredite que fue una medida forzada por la lesión y no una elección voluntaria.

¿Cuánto se cobra con una incapacidad permanente total por rodilla?

El 55% de la base reguladora con carácter general, que sube al 75% a partir de los 55 años si no se está trabajando. La cuantía exacta depende de las cotizaciones de cada trabajador; en este caso, la base reguladora ascendía a 2.665,63 €.

¿Desde cuándo se cobra la pensión si me la conceden en juicio?

Suele fijarse desde el día siguiente al cese efectivo en el puesto habitual, no desde la fecha de la sentencia. En este caso, los efectos económicos se reconocieron desde el 31 de agosto de 2025, el día después de que la trabajadora dejara su puesto de origen.

¿Qué pasa si el INSS recurre la sentencia?

El INSS puede anunciar recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia en un plazo de cinco días desde la notificación. La pensión reconocida en primera instancia no se paraliza por ese anuncio, salvo que el recurso prospere.

Nuestra recomendación si tienes una condromalacia rotuliana que ya no te deja trabajar

Este caso confirma algo que vemos con frecuencia: el INSS parte de una denegación casi automática, y el expediente que la revierte no suele necesitar informes nuevos, sino ordenar bien los que ya existen y ponerlos frente a las exigencias reales del puesto. Si tu rodilla te impide hacer tu trabajo y ya has agotado el tratamiento, merece la pena que alguien revise tu expediente antes de asumir que no hay nada que hacer. Este caso de condromalacia rotuliana Metro de Madrid es solo uno de tantos que hemos llevado con el mismo planteamiento.

Desde 1981 en A Comisión Abogados nos dedicamos a la Seguridad Social y la incapacidad laboral, y trabajamos con un único criterio: solo cobramos honorarios si conseguimos un resultado favorable para ti. Te atendemos de forma presencial, por videollamada si prefieres ahorrarte el desplazamiento, o por teléfono, y puedes comprobar cómo trabajamos en nuestras reseñas de Google.

Roberto, abogado de A Comisión Abogados especializado en incapacidad permanente

Roberto Hernández de Cáceres

Abogado · Colegiado ICA Málaga nº 7.880 · A Comisión Abogados

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